A 34 años de Tacoa, todavía se espera justicia por Augusto Córcida

Este 19 de diciembre el estado Vargas y toda Venezuela deben recordar la denominada Tragedia de Tacoa, la primera gran tragedia de Vargas y donde más allá de los fallecidos y desaparecidos, podemos destacar el grave problema de injusticia que prevaleció siempre en la Cuarta República, donde los medios de comunicación, gobierno y dueños privados de la Electricidad de Caracas aunado al poderoso poder judicial, se interpusieron para que no hubiera justicia, sin embargo falta comprensión para entender porque no se ha logrado justicia verdadera en nuestra Quinta República.

En la Planta Termoeléctrica de Tacoa-Arrecifes (perteneciente al grupo económico Machado Zuloaga), imperaba la inseguridad como se demostró en el juicio que inició el valiente juez Carlos Soucre que determinó la responsabilidad de la empresa, sin embargo los Zuloaga se movieron como unos plumas y lograron enterrar esta decisión al hacer que el juicio se prolongara hasta llegar a la Corte Suprema de Justicia donde se determinó responsabilidad para unos gerentes de dicha empresa más no para los propietarios, la familia Zuloaga Machado (familiares por cierto de Maria Corina Machado), pero que a la final nadie fue preso y solo se cancelaron indemnizaciones chucutas a algunas familias.

Extraoficialmente (las cifras nunca fueron completas), las víctimas fatales llegaron a 153 personas confirmadas (aunque se declararon en total 350 desaparecidos) con 500 heridos atendidos por los hospitales (casi todos por quemaduras), mas de 100 casas afectadas por el fuego (de las cuales 70 casas quedaron destruidas), mas de 1.000 damnificados, mas de 60 vehículos destruidos (entre ellos carros bomba, un carro químico, un carro escalera, al menos un vehículo de intervención rápida de los bomberos aeronáuticos, camiones cisternas, varios vehículos de patrulla policiales, un helicóptero, y otros).

Se confirmaron la muerte de 17 trabajadores de la planta, 48 bomberos (37 miembros del Cuerpo de Bomberos del Distrito Federal (CBDF), 10 bomberos marinos, un bombero aeronáutico, además de personal de Defensa Civil, Policía Metropolitana, Guardia Nacional, DISIP, Policías Marinos, Grupo de Rescate Soublette, Cuerpo de Rescate y Emergencia (CRE), Grupo de Rescate Simón Bolívar, Grupo de Rescate Humbolt, Scouts de Venezuela, mas los periodistas y asistentes de televisión, además de numerosos vecinos y familias que se negaban a abandonar sus casas, ya que alrededor de la planta había una comunidad.

Lo que no se cumplió

A pesar de que el juez Soucre dictaminó responsabilidad de la empresa, ésta solo indemnizó a pocas familias, donde por cierto no se tomó en cuenta el lucro cesante de ley; tampoco se indemnizó a quienes perdieron su hogar ni a los heridos e incluso se había logrado un acuerdo de establecer una cátedra de periodismo “Carlos Moros” y de montar un monumento a los caídos que sería financiada por la empresa y nada de esto se cumplió.

Hoy a 34 años de Tacoa sería bueno que el presidente Nicolás Maduro retomara el acto de justicia que se merecen los que en ese tiempo fueron denominados “Héroes de Tacoa”, magnificar sus recuerdos, crear la Cátedra de Periodismo “Carlos Moros”, construir el monumento a los fallecidos en Arrecifes donde fue planteado, indemnizar en lo posible a todas las familias victimas y reorganizar la Brigada de Rescate Simón Bolívar, entre otras tareas. Especialmente es importante un monumento donde aparezcan los nombres de todos los bomberos, rescatistas, periodistas, policías, trabajadores y personas que participaron en labores solidarias de la Tragedia de Tacoa.