#ANTELAPELAZON La gente sale del oro y las prendas para poder SOBREVIVIR

Las familias resuelven sus emergencias vendiendo prendas del precioso metal. El oro se convierte en tabla salvación de los zulianos

Las casas de empeño reciben a diario al menos a 50 personas buscando dinero. Los salarios alcanzan para cubrir alimentación

Las casas de empeños se convirtieron en la caja chica de los venezolanos. Entre 50 y 100 personas a diario llegan preguntando cuánto le darían por algunas de sus prendas más preciadas. La mitad empeña, y las otras prefieren vender, de acuerdo la emergencia que presenten.

A Carlos Soto se le dañó el motor de su vehículo y no lo pensó dos veces, se quitó la cadena con la estampita de la Virgen de Chiquinquirá que llevaba. Era de un tejido sencillo, de mediano grosor, pero de oro italiano. Su valor fue tan alto que pudo conservar la medalla y recibir una transferencia por más de 600 mil bolívares, para el pago del mecánico y repuestos. La historia de Carlos se repite en muchos zulianos, quienes a diario cargando sus prendas, visitan las joyerías buscando al mejor postor.

El gramo de oro nacional, lo pesaban ayer en 56 mil bolívares, mientras que el italiano marcaba dos mil bolívares más. El precio fluctúa de acuerdo al mercado internacional, el cual marca 1.165,90 dólares por una onza de oro, o lo que es equivalente a 28,34 gramos del metal precioso. Estefaní Márquez, encargada de una joyería marabina, decía al equipo periodístico que muchas veces son testigos de las necesidades de sus clientes, quienes antes de que sus joyas sean pesadas, indican cuánto dinero necesitan, para una operación, un familiar enfermo, pasajes aéreos, entre otras necesidades. A la conversación se unió Rita León, una marabina que esperaba para que le pesaran unas cuantas prendas rotas, y añadió que en su caso, buscaba dinero para pagar las tarjetas de crédito. El parto de su primer hijo se volvió cuesta arriba para la familia Pulgar Bermúdez, por eso, el futuro padre renunció a todas las prendas que guardaban en su casa, “antes de que se las vayan a robar”, decía Julio Pulgar. Fueron dos cadenas y tres anillos, los del matrimonio se salvaron, pero con el dinero que han logrado, aseguraron el nacimiento de su primogénito, a dos meses de la fecha, y han adquirido desde la cama cuna hasta los pañales del bebé.

“Llega todo tipo de casos, para empeños, mayormente llegan con anillos de graduación y regularmente logran sacarlos, son jóvenes que en medio de la compra comentan que están haciendo tramites para irse del país” dice Márquez. El economista Gustavo Machado indica que esta modalidad de buscar liquidez, refleja el limitado poder adquisitivo de los venezolanos, pues, un salario alcanza solo para cubrir los gastos de alimentación. En diciembre hubo más movimiento, pues la Navidad trajo más compromisos que muchos resolvieron vendiendo oro. Pero también existe el comerciante que empeña para conseguir efectivo rápido, tal cual un avance en efectivo, pero dejando su prenda, hasta tanto venda la mercancía y regrese con los intereses, así lo comentaba Patricia Lugo, personal de atención al cliente en una casa de empeños. 

Un sitio muy serio donde compran y venden oro, prendas, joyas, sin engañar al cliente es Joyas del Rey, en Bella Vista con 5 de Julio y frente al desaparecido Bingo Seven Star, el encargado a este medio digital, le corroboro estas historias y otras que sorprenderían de la necesidad de la gente. En muchas otras partes se aprovechan de la necesidad de la gente y es donde usted tiene que estar atento, aunque a veces la desesperación los lleva a acudir al primero que encuentran.

Fuente Versión Final

Davy Sari

Periodista residenciado en Maracaibo y Caracas.