#Opinión: Columna Verdades Dolorosas por Ernesto @GarciaMacGregor: Hágaselo Difícil pero Déjelos Salir

 

Son partes de las famosas recomendaciones que Fidel le dio al general Guaicaipuro Lameda y a Jorge Giordani en la Cuba del año 2000: “Establezca una economía dual en paralelo, una para regalar a los pobres (misiones, bozal de arepas, 42 aumentos de salario) y la otra que sea insoportable para la oposición (exprópiese, 14 años de control de cambio, hiperinflación, falta de billetes, escasez de todo). Los pobres quedan dominados y los otros buscan irse. Al que no le guste la revolución, que se vaya. Hágaselo difícil pero ábrale unas puerta”. Con la diáspora que sufre el país la misión ha sido muy bien cumplida, sin embargo, cuando la mitad de un país quiere migrar, el que debe irse es el gobierno.

Continuó Fidel, “Venezuela tiene que controlar los alimentos, ponerlo todo en manos del Estado, con esto los manejamos a nuestro antojo. A los pobres hay que mantenerlos pobres pero con esperanzas (promesas, 15 motores fundidos de la economía, 13ª prórroga del decreto de Emergencia Económica) y ocupados aunque sea buscando medicinas y comida (CLAPS, bonos, carnet del chantaje y la extorsión) porque son el piso político de la revolución. Si acabamos con la pobreza, pasan a clase media y serán el enemigo a combatir”.

“Venezuela tiene que calcular lo que necesita para satisfacer las necesidades básicas de los pobres que son los más baratos (y enchufados). El resto de la renta petrolera estorba y tiene que dedicarlo a comprar voluntades” (chantajeando a naciones chulas). Por eso Chávez acabó con la producción nacional, destruyó las empresas básicas del Estado, incluyendo la petrolera e hizo retroceder al país 60 años en términos de crecimiento económico.

“Las elecciones son un vitalizador de la esperanza”. De allí que Cuba y Venezuela sean las naciones con mayor número de elecciones en toda la región. Nuestro país ha realizado unas 25 elecciones de dudoso procedimiento durante esta dictadura disfrazada de democracia. Para colmo, somos la única nación de América bajo el dominio de otro país, Cuba, que es símbolo de la ruina material y moral que trae el comunismo.

Y mientras esta muerte anunciada se cumple, lo poco que queda de la dignidad venezolana espera con apatía la instauración definitiva de comunismo el próximo mes. Que oiga quien tiene oídos…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Davy Sari

Periodista residenciado en Maracaibo y Caracas.

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