El calificativo “líder” por Carmen Esperanza Iribarren

El calificativo “líder” sobre todo cuando se trata de política, pareciera tener una connotación personalista. En lo que a mí respecta, pienso que un lider político es aquel que se manosea con la gente, que arrastra masas, que es accesible al pueblo; lo visita y se comunica con éste para ver sus necesidades. Una persona bondadosa, expresiva, visionaria, guerrera y que toma decisiones; agarrado a su ideal que lleva en sus hombros para el bien común y carente de egoismos con quienes le acompañan, les da paso y forma con desprendimiento. Eso es para mí un lider político.
Lamentablemente en Portuguesa, Estado en donde vivo, solamente conozco a dos líderes: Don José Ruiz Parra y Don Valmore Betancourt, personas a las que conozco desde hace relativamente poco tiempo, pero a quienes veo visitando los hospitales, los barrios y cubriendo las necesidades de éstos de alguna manera (económica –cuando se puede- y de aliento o grabándolos para que las denuncias lleguen a oidos del gobierno). De resto, solo egoistas que no dan paso a nadie, momias políticas que pretenden prepetuarse en sus cargos políticos, falsos profetas que utilizan la religión como un trampolín, políticos de luces, cámara y cero acción que son los “dirigentes” de foto, de redes sociales y de prensa pero que los pobres le dan asco; asquerosos rastreros del gobierno, oportunistas y saltimbanquis que aparecen cuando se aproximan elecciones y desaparecen cuando por el rechazo del pueblo no llegan a nada tal y como ha sucedido una y otra vez con algunos llamados “líderes” de Portuguesa como es el caso de Mara Rodríguez, Yvelisa Martínez, María Beatríz Martínez a quienes el pueblo ha rechazado notablemente.
Considero que un verdadero lider debe tener un permanente diálogo con las personas de manera individual y también con el colectivo, y no sentirse único haciéndoles saber a quienes le siguen que sólo él puede optar a puestos de notoriedad porque solo él es inteligente y capáz rebajando así a quienes le acompañan en la lucha. Esto es lo que ha pasado en Portuguesa y me atrevería a decir que en el resto del país en donde los menos capaces y los más astutos son los que ocupan cargos de relevancia y los más honestos, inteligentes y solidarios con el pueblo los dejan fuera del equipo.
El liderazgo en la actualidad, tiene que absorber todas los aspectos de una organización, de forma uniforme y lógica, pero no rígida, personalista y mucho menos impuesta.
Los líderes (especialmente los políticos), tienen que asumir un hecho indiscutible: su liderazgo, debe ser probado, legítimo y limpio, conquistado y no sobornado. Personal, no oportuno, tampoco de conveniencia, favores ni de sobornos, negocios oscuros, ni de alianzas de momento que es como ha sucedido y sucede en Venezuela en el pasado y en el presente ya que para nadie es un secreto que por lo menos en A.D., partido en el cual milité durante años, no dieron ni dan paso a un liderazgo que estuvo allí y por sus egoismos y aspiraciones, se comieron a 4 generaciones y el Secretario Nacional, aun cuando ese partido es de masas, no llama a su gente y hace alrededor de 30 años que Henry Ramos permanece enquistado en ese ex glorioso partido, él mismo quita y pone a quien le viene en gana y he allí el fracaso. Lo mismo sucede con el resto de los partidos tradicionales que no dan paso al relevo y utilizan a los jóvenes a su conveniencia y en el partido de gobierno, ni se diga, pues si nos referimos por ejemplo a Rafael Calles, éste aun habiendo aspirado a la AN, ganó, se juramentó ante el C.N.E. y sin explicación convincente se regresó para la Alcaldía de Guanare y aspiró luego a la Gobernación de Portuguesa que “ganó”????. Las otras organizaciones políticas?, algunas de ellas sus verdaderos líderes desde el exterior nombran a sus coordinadores sin conocerlos y así sucesivamente.
Aquí parece haberse instaurado un liderazgo que solo persiguen sus beneficios personales, y eso como ya lo hemos visto y vemos, son solamente soldados del momento que cambiarán de bando cuando el gobierno cambie (eso lo hemos notado con algunos como por ejemplo Ismael García, Ricardo Sánchez, William Ojeda y otros quienes a pesar de pertenecer a partidos opositores al gobierno, soterradamente se arriman a quienes les dan contratos, les resuelven con esto o aquello y pare de contar).
Y no se puede vender con garantía a quien su sello característico sea débil en términos de liderazgo, por ser desacorde con el mensaje del que habla, porque la capacidad de movilizar a la gente de un lider político cuya marca sea endeble, no permanecerá aun cuando gane unas elecciones tal es el caso que se vislumbra con el actual alcalde de Guanare Oscar Novoa a quien nadie ve, ni siente, ni escucha; razón por la que la gente ya no cree en él. Lo mismo sucede con aquel que se llame lider pero no mueve masas, aspira a un cargo electoral y solo obtiene 10 o 20 votos; eso solo demuestra que no tiene credibilidad ni consistencia.
Para quienes me preguntan el por qué no volví a escribir, la respuesta es lo que digo en lineas anteriores; para qué, si a excepción de José Ruíz Parra y Valmore Betancourt, ya no hay líderes, tampoco hay prensa diaria (el periódico de Occidente, me dicen que solamente saldrá una vez a la semana, el Regional pareciera que poco a poco va desapareciendo y Última Hora es el único que a duras penas se mantiene. Y en cuanto a las televisoras, T.R.P. prácticamente no existe y aparentemente tiene restricciones en cuanto a las publicaciones y así sucesivamente).

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