#Opinión #Interesante El Factor (Negro) en el Gobernante (Rojo) Por Antonio José Monagas @AJMonagas

 

Antonio José Monagas

 

Parecía imposible ver hasta dónde la actitud se corresponde con la personalidad. Sin embargo, tan curioso enigma, que quizás pudo entenderse como intrusión de la ciencia, ha sido resuelto. Estudiosos de Universidad de Copenhague, dieron con la solución al problema que, para la historia del hombre, ha significado la tendencia del individuo a no medir el perjuicio que su decisión puede ocasionar en otra persona. O sea, a sobreestimar sus intereses sin importarle el alcance de los efectos que puedan resultar del dictamen puesto en curso.

 

Tan interesante estudio, condujo a dar con el origen de la maldad humana. O como ha sido denominada dicha investigación de científicos alemanes y daneses: “el Factor Oscuro de la Personalidad” o “Factor D”. Aunque lo que cabe a manera de cotejo en términos de la presente disertación, es ver, justamente, hasta dónde la actitud de los actuales gobernantes se halla consumida por la maldad. O dicho de otra forma, hasta dónde es posible dar cuenta de la relación que existe entre la alevosía del gobernante (rojo), y el sentido político que encubre cada decisión elaborada y tomada. Sobre todo, luego de advertir la devastación que ha causado la actual gestión de gobierno sobre Venezuela. Por aquello que “donde ponen el ojo, ponen el emplasto”. Un tanto para explicar que su acción de gobierno, daña todo lo que toca. Al extremo que crearon el caos en que el país está horriblemente sumido.

 

Vale entonces preguntarse si todo ello: ¿ha sido producto de la ineptitud? ¿O del carácter pérfido o malintencionado del programa de gobierno, habida cuenta que una “revolución” lo sacrifica todo por alcanzar ideales y metas propias? ¿O es que en verdad, detrás de todo se esconde la maldad humana como razón?Tres preguntas para tres respuestas.

 

Sin embargo, con base en lo que deriva de la investigación realizada en la universidad más grande y antigua de Dinamarca, vale pasearse por lo que la misma infiere cuando revisa la causa que lleva a que personas puedan disfrutar la vida haciendo daño sin que sientan culpa, remordimiento o vergüenza alguna. Más, luego de lo que sus determinaciones provocan.

 

Pero a los fines de este escrito, habrá que dirigirlo a quienes, desde las esferas del poder político venezolano, sea nacional, regional o local, desarrollan una gestión pública. Un gobierno, cuyos resultados infieren que, en su proceder, ha habido la tendencia a poner intereses personales y de incumbencia político-partidista, por encima de los que asientan libertades,. De los que confirman derechos, e inducen motivos de desarrollo económico y social.

 

Así pudiera decirse que en cada intención convertida en decisión gubernamental, hay egoísmo, manipulación, inmoralidad, narcisismo, complejo de superioridad, sadismo, aprovechamiento pecuniario y rencor. Pero a estas causas descritas por la investigación danesa, podrían sumársele otras como resentimiento, odio, revanchismo, humillación, burla, intimidación. Y tantas más, que evidencian su condición fascista en lo político. La insidia, la ironía y el desplante como actitudes que rigen en lo social. Y en lo económico, la miseria a toda dar.

 

Así que luego de ver a dónde ha conducido el régimen al país político, social y económico, no es desmesurado concluir que estos gobernantes tienen en su haber la disposición de actuar con abierta y descarada reticencia. Por eso, en el gobierno hay gente con suma capacidad y facilidad para trampear, mentir, insultar o sustraer lo ajeno. A fin de cuenta, puede decirse que el país se contaminó con gobernantes expuestos al Factor D. De manera que después de lo explicado, no es difícil deducir que el país, tristemente, se encuentra abatido por el factor (negro) en el gobernante (rojo).

 

Davy Sari

Periodista residenciado en Maracaibo y Caracas.

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