#Polémica ‘Usted no conoce a los comunistas’: Cardenal chino critica al papa Francisco en columna del NYT

El Cardenal Joseph Zen ze-kiun, obispo emérito de Hong Kong, respondió al acuerdo firmado entre la Santa Sede y el gobierno chino con una columna de opinión en el diario The New York Times.

Bajo el título “El Papa no entiende a China”, Zen ze-kiun, una de las voces más autorizadas de la Iglesia católica en China, dice que el papa parece “no comprender a los comunistas”.

EL cardenal criticó al papa por ser “muy pastoral” y “de Sudamérica, donde históricamente los gobiernos militares y los ricos se unían para oprimir a los pobres. ¿Y quién estaba ahí para defenderlos? Los comunistas, tal vez incluso algunos jesuitas, y el gobierno los llamaría jesuitas comunistas”, escribió el cardenal.

“Francisco puede tener una simpatía natural por los comunistas porque para él ellos son los perseguidos. Él no los conoce como los perseguidores en que se convierten una vez en el poder, como los comunistas de China”, agregó el cardenal en la columna publicada este viernes.

Los cardenales son las figuras más prominentes de la Iglesia Católica. Elegidos de entre los obispos que gobiernan las diócesis (provincias) de la Iglesia en todo el mundo, los cardenales eligen al Papa y forman un colegio que dirime importantes temas en la Iglesia.

Zen ze-kiun, de 86 años, reprochó al pontífice por desconocer la situación de la Iglesia china, obligada a vivir en la clandestinidad y perseguida por las autoridades.

El cardenal cuestionó el interés por Francisco en visitar China y comparó la posibilidad de ese viaje con el que realizó Francisco a Cuba en 2015 “¿Qué dejó al pueblo cubano? ¿Convirtió a los hermanos Castro?”, se preguntó el purpurado.

El acuerdo entre China y el Vaticano, firmado a finales de septiembre, evita que China nombre obispos en la Iglesia oficial, dejándole esa prerrogativa al papa, que tendrá que consultar con las autoridades las nominaciones. No se trata de un acuerdo político, pero es un acercamiento entre ambos Estados, distanciados desde 1951.

Zen ze-kiun escribió que si fuera caricaturista dibujaría al Papa de rodillas frente al gobernante Xi Jinping diciendo: “Por favor reconóceme como papa”.

Desde la llegada al poder de los revolucionarios comunistas, la Iglesia católica y Beijing rompieron relaciones diplomáticas. Roma reconoció a Taiwán como un país independiente y mantiene relaciones históricas con la isla, a la que China no reconoce como nación. Los files católicos, sacerdotes y obispos fueron recluidos en campos de trabajo forzado.

El cardenal, que regresó a China en 1974 durante la Revolución Cultural, le reprochó al papa que olvidara que en esa época la nación vivía bajo “la esclavitud”. Además sentenció que con un régimen totalitario no se puede tener un buen acuerdo.

Según el acuerdo preliminar entre el Vaticano y China, el papa reconoció a siete obispos chinos que habían sido nombrados por Pekín sin su aval, y a un octavo ya fallecido. Hasta entonces estaban excomulgados de facto.

En China existe una Iglesia Católica oficial, con vínculos con el gobierno controlada a través de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista.

El cardenal denunció que la Iglesia oficial está controlada por el gobierno y que lo mismo pasará con la Iglesia clandestina tras el pacto con Roma.

Zen ze-kiun asegura que la Iglesia Oficial cuenta con 70 obispos (de los cuales solo siete no contaban con la bendición del Papa) mientras que la Iglesia clandestina apenas tiene 30.

“Se verán obligados a unirse a la llamada conferencia de obispos. Se verán obligados a unirse a los demás en esa jaula de pájaros, y se convertirán en una minoría entre ellos. El acuerdo del Vaticano, que buscaba la unificación de la Iglesia en China, significa la aniquilación de la Iglesia verdadera en China”, escribió el cardenal.

Tras el anuncio del acuerdo entre la Santa Sede y China, Beijing y Taipei se apresuraron a cursar invitaciones al sumo pontífice para que visitara sus países. Roma respondió que el papa no considera por el momento una visita a Taipei, su aliado histórico en la región.

Diversos analistas en asuntos religiosos han dicho que el acuerdo cerrado con el Vaticano representa una doble victoria para China. Por un lado puede hacer alarde de mayor tolerancia en asuntos religiosos y por otro acorrala a Taiwán, al que considera una provincia rebelde, alejándolo de la única nación europea que lo reconoce como Estado.

El Vaticano es uno de los 16 Estados que reconocen a Taiwán como heredero de las instituciones chinas abolidas tras la llegada de los comunistas. En menos de un año, Taipei ha perdido cinco aliados diplomáticos, entre ellos Panamá, República Dominicana y El Salvador.

El acuerdo entre el Vaticano y China posibilitó la participación de dos obispos chinos en el Sínodo celebrado durante este mes en Roma que analiza temas relacionados con la juventud y la fe. Los prelados reiteraron la invitación para que Francisco viaje a China, algo que no ve con buenos ojos el cardenal Zen ze-kiun.

“A los obispos, sacerdotes clandestinos y fieles de China solo puedo decirles esto: por favor, no comiencen una revolución. ¿Ellos toman sus iglesias? ¿Ya no pueden celebrar? Vayan a casa y recen con sus familias. Esperen mejores tiempos. Vuelvan a las catacumbas. El comunismo no es eterno”, escribió.

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Fuente El Nuevo Herald

Davy Sari

Periodista residenciado en Maracaibo y Caracas.

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