#OPINIÓN #DENUNCIA El Calvario del Bachaqueo de las baterías DUNCAN en Margarita por Dr. @SimonTrujillo6

 

Para quienes vivimos en la Isla de Margarita y habitamos en lugares distantes de los centros de servicios de salud y de alimentación, el mantener nuestros vehículos en buen estado, hace la diferencia entre vivir y sobrevivir. Conseguir una batería, por ejemplo, se ha convertido en un penoso calvario.

Hace pocos meses nos acerquemos, muy de mañana, a Porlamar, al  local de la distribuidora de las baterías DUNCAN, para  comprar una de estas unidades recicladas. Efectivamente, la que había adquirido hacía apenas un año, había agotado su corta vida útil;  Luego de unas horas en una larga cola de pacientes compradores, un guardia nacional nos informó que tal suplicio no era necesario porque esta empresa había sido nacionalizada. Nos explicó que el nuevo procedimiento consistía en llamar a un número telefónico que amigablemente nos  dio, seguidamente,  dijo que en adelante, este servicio estaría coordinado por un coronel.

Cuando llamamos, se nos pidió los datos personales y los del vehículo. Nos señalaron que ellos nos llamarían  para decirnos la fecha en la  que deberíamos  buscar la batería reciclada. Exigen llevar el vehículo con la batería vieja, a  los pocos días, nos llamaron y muy amablemente un sargento nos  indicó cómo  retirar nuestra batería.

En la fecha acordada  la recibimos después de pagar Bs. 3500 soberanos. Felizmente, resolvimos en esa ocasión el problema.

En octubre a mi esposa se le murió la batería de su carro, de nuevo llamamos  al teléfono que teníamos. Pasaron muchos días sin podernos comunicar. Luego de varias semanas, ella logró ser atendida,  le tomaron los datos personales y del vehículo, pasaron  semanas sin respuesta alguna,  ante la urgente necesidad y la impotencia de no saber nada referente a nuestra solicitud, decidimos ir directamente a la empresa, allí un sargento nos informó que la gandola que las traía estaba retardada, que debíamos tener paciencia él en su oportunidad nos llamaría.  Esto nunca sucedió.

En días pasados recibimos la llamada de un comercio del SAMBIL nos dijeron que tenían disponibles baterías DUNCAN recicladas a 130 dólares, al comprarla deberíamos entregar nuestra  vieja batería. Nos preguntamos,  ¿Para qué se nacionaliza una empresa? Para mejorar la  calidad de vida de los usuarios o para entregar un mercado cautivo a militares que luego las venden en dólares, en detrimento no solo de los ciudadanos  sino de la misma   constitución que prohíbe negociar en monedas extranjeras.

Se eliminaron los distribuidores regulares, lo que  imposibilita la adquisición del importante implemento eléctrico por las vías regulares y ahora aparecen en el comercio ofertas de venta a precios especulativos. Indudablemente, de nuevo un producto de primera necesidad es secuestrado por la corrupción y  bachaqueado vilmente.

Se hace un llamado a las revolucionarias autoridades oficiales para que tomen cartas en el asunto y corrijan tan maligna práctica. Por hechos como éste es que la población protesta contra la gloriosa fuerza Armada nacional.

Yo Simón Trujillo denunció el bachaqueo y especulación que hacen los militares con las baterías Duncan.

 

 

 

Davy Sari

Periodista residenciado en Maracaibo y Caracas.

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