Opinión Carmen Esperanza Iribarren: El Gorgojo de la corrupción

Venezuela ha sufrido una embestida mortal con el Arco Minero, que ha producido la destrucción entre otros de la Reserva Forestal de Imataca (3 800 000 hectáreas); las reservas de La Paragua y El Caura (5 134 000 hectáreas combinadas); el Monumento Natural Cerro Guanay; más el río Caroní (que abarca 96 000 kilómetros cuadrados) y todo esto sin contar con el impacto ambiental negativo que las actividades extractivas en el Arco Minero de Venezuela ocasionarían en las cuatro secciones de Bolívar que forman parte de esta zona minera, pues todas ellas se superponen con reservas ambientales y territorios indígenas protegidos legalmente
Por estos días escuché al presidente Maduro hablar del gorgojo de la corrupción sobre todo en los alimentos del CLAP y esto me llamó la atención pues para nadie es un secreto que ese gorgojo es interno, viene precisamente de quienes distribuyen los alimentos del CLAP desde quien los distribuye a los jefes de calle hasta éstos, que son quienes deberían entregarlos completos y tal cual como les llegan, pero todo es una mafia como también se ha convertido la distribución del gas que ahora debemos pagarlos a los bachaqueros del gobierno, de manera que el gorgojo peor es el interno, el suyo señor presidente que ataca a las personas. Es el gorgojo de la ambición y la codicia, que genera una enfermedad social que tristemente lo inunda todo. Este gorgojo social, que produce una enfermedad destructiva, la llamada “CORRUPCIÓN” que se instauró en todos los entes de su gobierno y que ha destruido todos los valores sociales, creando desgracia, intimidación, desdicha, decadencia, falsedad, trampa, estafa, tráfico de tóxicos y muerte.
Una de las consecuencias de nuestra pobreza está en la proliferación del gorgojo de la corrupción, y el mismo ha penetrado en todas las esferas de la sociedad, incluyendo hasta las iglesias, y combatirlo es tan difícil, como lo es combatir la mafia desarrollada en el Arco Minero por ejemplo entre muchas más. ¿Por qué la corrupción es difícil de eliminar? Porque destruye todos los valores humanos, dejando a la persona insensibilizada y consumida por el gusano de la codicia, que tristemente crea la plaga de la ambición. La Biblia habla de la codicia como el desencadenante de muerte, envidia y lucha por el poder y control (Santiago 4:2) y San Pedro afirma que la codicia hace a los humanos hijos de maldición (2 Pedro 2:14).
¿Cómo podemos evitar el gorgojo de la codicia? Existen dos elementos importantes para podernos inmunizar contra la plaga de la “codicia”. El primero es la enseñanza de la integridad, que se aprende en el hogar, fundamentado en el mandamiento de “no hurtaras” (Éxodo 20:15), enseñándole al hijo que lo que no es tuyo, es de otro. El segundo elemento es el principio del temor a Dios (Proverbio 1:7). ¿Qué es el temor? La persuasión a saber que toda acción produce una reacción, y todo pecado trae consecuencias. Es el hecho de respetar las leyes morales y civiles, teniendo conciencia que cuando rompemos las normas establecidas, tantos civiles como morales, tarde o temprano sufriremos las consecuencias y el pecado o violación a la ley traerá consecuencia, y nos pasará factura.
Muy tristemente y sobre todo desde hace 20 años, el amor al dinero y a los bienes materiales se apoderó de los venezolanos en su gran mayoría; sobre todo de los personeros del alto gobierno, lo que ha traído como consecuencia el arrastre del individuo a usar métodos incorrectos para obtener lo que quiere, con la teoría que “el fin justifica los medios” y de esta forma, el codicioso solo piensa en tener, y cuanto más tiene, más desea, naciendo el gorgojo de corrupción, que lo carcome todo, produciendo miseria e injusticia.
¿Cómo erradicar este gorgojo moral de la corrupción?. Solo hay un elemento que puede detener este gorgojo moral y éste es el temor a un sistema judicial que funcione imparcialmente, y que no permita que la impunidad reine frente al fraude, hurto y extorción. Pero ¿Cómo evitarlo cuando el deseo de tener ha calado hasta en los púlpitos religiosos? Tristemente mientras no nos inmunicemos ante la avaricia y la codicia, difícilmente mataremos esto gorgojo moral que lo está destruyendo todo.
Solución?: finalizar con este desgobierno que nos está destruyendo desde todo punto de vista con ese gorgojo que se instauró desde hace 20 años en todas las escalas gubernamentales.

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