#OPINIÓN #ANÁLISIS Los 40 candidatos de Pompeo y la Colonia Tovar

Guaidó, Leopoldo, Ledezma, María Corina, Capriles, Rosales, Borges, Ramos Allup, Falcón, Arria, “El Puma”, Ramírez, María Bolívar y la Colonia Tovar, diría en tono presuroso y casi conteniendo el aliento Pedro Castillo si tuviera que parafrasear la vieja cuña de Telcel Bellsouth para traducir hoy a Mike Pompeo y su explosiva filtración de que hay 40 aspirantes en la oposición a relevar a Nicolás Maduro, sin que todavía se haya producido un desenlace.

“Al momento en que Maduro se vaya, todos van a levantar la mano y (decir) ‘Tómenme a mí, yo soy el próximo presidente de Venezuela’. Habría más de 40 personas que creen que son los herederos legítimos de Maduro”, dijo el funcionario estadounidense, quien fue citado por el influyente diario estadounidense, The Washington Post, que asegura tener una grabación del Secretario de Estado en una reunión con organizaciones judías en Nueva York, donde se refirió a la crisis venezolana.


Para Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU: “Al momento en que Maduro se vaya, todos van a levantar la mano y (decir) ‘Tómenme a mí, yo soy el próximo presidente de Venezuela’. Habría más de 40 personas que creen que son los herederos legítimos”.  

“Lo que afirma Pompeo, no es novedad”, advierte Andrés Velásquez, quien en un ejercicio de control de daños agrega: “Creo que se queda corto. Además de la oposición hay que contar también los que aspiran en el Psuv, en el exchavismo, los del partido militar, los que quieren cohabitar, evangélicos y afines”, complementó Velásquez, sentenciando que las diferentes organizaciones políticas que adversan al Presidente deben centrarse todos en un mismo punto, puesto que “el gran desafío es ponerle fin a la dictadura”.

Es que los gringos tienen años lidiando con el mismo problema: las parcelas opositoras que, para nadie es un secreto, no pocas veces han ralentizado una vuelta de tuerca en la política venezolana. “Nuestro problema,  mantener a la oposición unida, ha demostrado ser extremadamente difícil”, dijo Pompeo según la publicación. 

En 2014, Wikileaks, la mayor filtración de cables de Estados Unidos de la historia, reveló que el Gobierno de EE UU había estado financiando a la oposición venezolana durante al menos 12 años, sin embargo, su financiación no es probablemente su contribución más importante en Venezuela, el rol más importante que EE UU juega es el de presionar desde el exterior contra la unidad interna, algo que, tal como estos cables y la historia de los últimos 15 años muestran, ha sido un grave problema para la oposición venezolana.

Muchos de los cables se centran en las disputas internas dentro de la oposición, con Leopoldo López a menudo en conflicto con los demás, tanto dentro de su partido como con otros miembros de la oposición, aseguiran varios cables. Lo que sí ha dejado claro Washington desde el año 2008 es que el líder de Voluntad Popular es su ficha en el tablero de la crisis venezolana. De hecho, su pupilo, Juan Guaidó ha terminado heredando todo el capital de respaldo de la Casa Blanca por estos días ante la situación legal de López, quien cumplía prisión domiciliaria desde hace dos años y ahora está refugiado en la embajada de España, producto de la intentona  golpista del 30 de abril. 

En una mirada coyuntural a las declaraciones de Pompeo, no es difícil advertir que, por lejos, el joven ingeniero de 37 años (Guaidó) es la figura política del momento en la oposición venezolana, superando a su mentor político por varios puntos de ventaja, aunque comienza a batallar por no ser víctima del efecto “alka seltzer” de no concretar rápidamente su “leit motiv”: Cese de usurpación, Gobierno de transición y elecciones libres. El último sondeo de Datincorp, de mayo, ubica a Guaidó con un 35% de preferencias de cara a unas posibles elecciones, seis puntos porcentuales menos que en febrero, por ejemplo.

Geoff Ramsey, un experto en Venezuela de la Oficina en Washington para América Latina, opina que “la triste verdad es que demasiados miembros de la oposición están más interesados en convertirse en la figura de Nelson Mandela que en encontrar un camino pragmático hacia adelante”, dijo.

Pero más allá del tema coyuntural sobre quién de los cuarenta y la Colonia Tovar, aspiran a Miraflores, detrás de los dichos de Pompeo subyace el eterno dilema opositor: las divisiones, que por ejemplo ya en el 2016 echaron al traste con la posibilidad de un referendo revocatorio al no ponerse de acuerdo sobre los “seis meses” que Henry Ramos Allup le dio a Maduro el 5 de enero de aquel año. O las fracturas que el año pasado despacharon el preacuerdo de Santo Domingo, más un largo etcétera de diferencias que el Gobierno, con Chávez y Maduro han aprovechado.

La lista de desencuentros en las filas de la oposición incluye escogencia de candidatos para directivas de la Asamblea Nacional, gobernaciones, alcaldías, diputados regionales, ediles, cualquier cargo, por perqueño que sea, les ha debilitado. Y cuando hacen primarias para escoger candidatos la ecuación resta, en vez de sumar. Sucede lo de siempre, el candidato y partido perdedor después no hace nada por apoyar en la contienda al que resulte abanderado de la “unidad”, esta es un verdad que aguas abajo nadie en la oposición es capaz de rebatir.

“Durante años comentamos sobre la fractura presente en la oposición (radicales versus moderados, líderes entre sí, en Venezuela y exilados). Pero eso no me parece el problema central hoy. Más bien diría que Guaidó logra mantener la mayor unidad posible dentro de esa fuerza heterogénea”, interviene el analista político Luis Vicente León, quien en un hilo en su cuenta de twitter aborda el tema. Agrega el experto que “las divisiones opositoras son estructurales y tienen que ser consideradas como un ‘Given’ para desarrollar estrategias exitosas. La concentración de apoyos alrededor de Guaidó (56,5%) y su bajo nivel de rechazo le permité articular, con o sin acuerdos internos, la estrategia”.


El analista y director de Datanálisis, Luis Vicente León, tiene un acervo de capital en las encuestas que lo ubican largamente al frente de una contienda electoral.

En materia de liderazgo opositor, a la figura de Guaidó solo le antecede Henrique Capriles, por el lejano 2012-2013, cuando el dirigente de Primero Justicia lideró a la oposición en dos procesos electorales presidenciales seguidos en seis meses.

En cualquier caso, la división opositora de estos días que tiene a mal traer a Pompeo,  no se sabe cuánto impactaría en una potencial contienda electoral con la revolución en su peor momento, con una voraz crisis económica  y con aspirantes desde el chavismo mismo que hace rato tomaron distancia del rumbo del Gobierno. 

Fuente Diario Panorama

Periodista Heilet Morales

Davy Sari

Periodista residenciado en Maracaibo y Caracas.

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