Opinión Motivación:¡Ecocidio en la Unellez! Por Juan Eliécer Ramírez

Creo pertinente iniciar la presente temporada como columnista saludado la reaparición de El Periódico de Occidente en esta nueva y convulsionada etapa de nuestra historia. Medio de comunicación que constituye una muy importante ventana que nunca ha debido cerrarse.

Comenzaré este primer artículo definiendo la palabra Ecocidio. Según Parilli (2010) “Los procesos a través de los cuales las sociedades del pasado se han debilitado, es porque han deteriorado su ambiente natural, traducido en una especie de pandemonio, con influencia decisiva sobre el cambio climático y alteración de los ciclos y ecosistemas naturales”.

Diamond (2006) lo define “como: deforestación y destrucción del hábitat… antiguos pueblos tuvieron la desgracia de sufrir los efectos del cambio climático. Se comportaron de forma absurda y arruinaron su propio entorno, cometieron estupideces, tales como eliminar sus bosques, abusar de las fuentes de proteínas que hallaban en los animales salvajes… tuvieron unos líderes irresponsables…”

En síntesis, el daño al elemento ecológico está relacionado con la destrucción, expoliación y/o degradación incontrolable del patrimonio natural. Dicho lo anterior, paso a formular entonces, la denuncia contenida en el título del presente trabajo de investigación sociológica.

Desde sus orígenes, a mediados de la década del 70, nuestra Alma Mater, la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez), en su Vicerrectorado de Producción Agrícola, con sede en nuestra ciudad capital, comenzó, como parte de las tareas y actividades propias de su naturaleza y razón de ser, a construir su patrimonio natural enclavado en su campus universitario, en las adyacencias de Mesa de Cavacas, lugar donde por cierto fue fundada nuestra gentil ciudad cuatricentenaria.

Dicho patrimonio natural consiste en cientos de hectáreas de bosques de galería tropical, con especies forestales, frutales y arbustivas, que hoy son el mejor legado que la Unellez le ha ofrendado a su ciudad natal, por lo que desde más de cuarenta años nuestra principal casa de estudios superiores constituye el mayor orgullo de los guanareños y la más importante obra de la democracia.

“Como se sabe, el creciente deterioro del ambiente viene siendo objeto de estudios a nivel mundial, toda vez que de su defensa, conservación y mejoramiento dependerá la salud y el progreso de toda la humanidad” (Livio Muñoz Oraá, Contribución a la historia de la educación ambiental en Venezuela, Unellez, Guanare, 1994, p. 3).

El mismo autor, quien se cuenta entre los distinguidos guanareños forjadores y fundadores de la Unellez, sigue diciendo: “Esta tarea no podía encontrar mejor camino que el de la formación de una conciencia ciudadana ganada para tal propósito, y que el instrumento más idóneo para transitarlo sería el de la formación y educación ambiental” (o. c.).

Tales premisas, así como el propio ordenamiento jurídico venezolano están siendo abiertamente ignoradas y violado por parte de las actuales autoridades rectorales de la Unellez, quienes además de haber sido puestas a dedo por el partido gobernante (PSUV), sin mérito académico alguno, están permitiendo el mayor Ecocidio en la historia de nuestra universidad, al negociar con un mercader de la madera unos cincuenta mil metros cúbicos de pino caribe y otras especies forestales, seguramente con la debida permisología de los organismos encargados de “proteger” el ambiente y ante la mirada cómplice del Gobernador del estado Rafael Calles, el Alcalde de nuestro municipio Oscar Novoa y demás autoridades gubernamentales.

Aprovechándose tal vez de la menguada población estudiantil y profesoral, producto de la diáspora, que como un torbellino se ha llevado a millones de venezolanos –y más particularmente a los jóvenes- a buscar nuevas oportunidades en todo el mundo, las autoridades ilegítimas de nuestra principal casa de estudios superiores, ante la inminente salida del régimen de Maduro, han decidido “raspar la olla”, o mejor dicho “vender” nuestro principal patrimonio natural, pues, al parecer, el presupuesto asignado por el gobierno central a la Unellez les ha quedado corto, mientras los múltiples servicios ofertados a los estudiantes y profesores se encuentran en su peor momento.

El precio en el mercado del metro cúbico de pino caribe oscila entre 50 y 60 dólares, se presume que las autoridades universitarias, a través de Funda Unellez recibirían entre 25 y 30 dólares por metro cúbico. Suficiente dinero como para construir otra universidad del tamaño de la Unellez, incluida su dotación. En este momento se están deforestando tres mil metros cúbicos como parte de la primera fase, la meta es talar cincuenta mil metros cúbicos. ¿Les dará tiempo de completar el Ecocidio sin comparecer ante la justicia? Desde la Fundación socio ambiental Safitec que presido junto a los movimientos estudiantiles GRUEZ y MIOS que hacen vida en el Vicerrectorado de Producción Agrícola estaremos a la expectativa de esta denuncia que elevaremos hasta las últimas consecuencias. elieceramirez@gmail.com

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